Somos una  congregación femenina exclusivamente MISIONERA.

La Compañía Misionera nace  de la experiencia del amor de Dios: “tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo”.

Respondemos a este amor con la entrega incondicional al Corazón de Cristo y a su Iglesia buscando siempre la mayor gloria de Dios que es el hombre, su  obra maestra.

Nuestro fin es el anuncio de la BUENA NOTICIA a todos los pueblos.

Vivimos en fraternidad encarnadas en el medio, buscando con nuestra vida y servicio la liberación integral del hombre.  Esta vida en fraternidad y la oración son las fuerzas que impulsan nuestra entrega misionera.

Nuestro estilo de vida es alegre, sencillo, flexible, adaptado al medio en que vivimos con estructuras mínimas que hacen ágil y eficaz el Anuncio del Reino

 

Opción por los pobres al estilo de Jesús

La opción preferencial por los pobres es una realidad en la vida de Jesús, explicitada en el anuncio de su misión. Esta opción nos sitúa en lugares y con grupos y personas donde por solidaridad y amor evangélico, nos vemos ante la exigencia de trabajar por la promoción humana y defensa de la justicia, siendo así signo y luz de Cristo salvador de todo el hombre.

Con el mismo efecto con que Cristo se unió por su encarnación a unas determinadas condiciones sociales y culturales de los hombres con quienes vivió, nos esforzamos por conocer, respetar y acoger los valores espirituales y culturales de los pueblos que evangelizamos, compartiendo su vida en todo lo posible.